Ilusión recursiva.

¿Cómo lo hace?

El mundo es tan colorido a través de sus ojos.

 

Todo lo que plasma tiene brillo en las pupilas,
o lo causa,
mil palabras de bienvenida a todo lo que represente felicidad
un ticket con barra libre a la tristeza
un olor a arcoíris
y un sabor a nubes grises a punto de precipitar.

Todo es tan morado
tan llamativo
tan hermoso
y exacto
que lo rojo y lo azul -nosotros-
muere por mezclarse y hacerse uno solo
para personificar todo lo que representa eso: sus sueños.

Todo es tan verde
que no hay sonrisa que no quiera hacerse real cuando ve lo que ella crea
lo que demuestra
lo que siente.

Y no hablemos de la fiesta neón que se crea en algún pecho
-que tal vez sea el mío o tal vez no-
cuando decide mostrarse en alguna captura
y deslumbrar con su presencia -magenta-.

El mundo es tan colorido a través de sus ojos.

Me encantaría ser parte de él,
pero sólo soy letras -azules-
que esperan no desteñirse
y perder el sentido –rojo-.

¿Cómo lo hace?

A través de sus ojos el mundo todo es un sueño
y yo no quiero despertar.

Mi FP

Y es que ya yo había aceptado el reto que suponías
antes de que existieras.

Ven,
tienes permiso a causar huracanes
                               –desde tus labios a los míos- .
Diluvios –sobre mis mejillas-.
Terremotos
                         –en el centro de mi pecho-.
Y sí
destruye lo quieras
las ventanas
los espejos
mis piernas
mis ilusiones.

No tengas compasión
pero por favor
déjame dentro de la habitación
y explota.

No quiero perderme ni un segundo del acontecimiento
que es el que te despojes de toda la basura que llevas encima
ese instante cuando quedas vulnerable
indefensa
desnuda color pastel
humana
perfecta.

Aún no sé si eres el tipo de persona que prefiere que le bajen la luna o la ropa interior
pero aquí  estoy yo anclado a tus pupilas
en caso de que seas ambas,
alguna
            o ninguna.

De pervertido no tengo nada
si no es para hacerte escribir con las uñas poesía en mi espalda
mientras te cuento al oído –en medio de gemidos- que la filosofía es todo el universo
que se concentra en tus pómulos
en tus pecas
en tu sonrisa cerrada y hacia arriba.

Y aunque ya hayamos contemplado el cielo una noche fría y obscura
donde nos dimos mutuamente calor
mientras mi pie derecho se asomaba fuera de las sabanas,
siento que falta más,
que hay otra cosa que anhelas descubrir bajo mi piel
y por ti me la arranco a tajos
o a mordiscos,
como tú prefieras

Recuerda:
Tienes permiso a derrumbar paredes
abrir puertas
e irte –cientos de miles de veces-  sin el compromiso de regresar.

Es que ya yo había aceptado el reto que suponías
antes de que existieras.

Limerencia Total

Estoy enamorado de la gente que me hace llorar
esa que pellizca mi realidad con sonrisas
y muerde mis miedos con abrazos
esa gente que con sus miradas te dan vida
esa que ve tu pasado
y se queda ahí contigo
y te enseña a burlarte de él.

Estoy muy enamorado de la gente que es drama y lágrimas
esa que es un sí cuando es no y viceversa.
que desaparece y aparece
que nombra a cientos de miles antes de acertar tu nombre.

Estoy locamente enamorado de la gente que es humildad y tranquilidad
esa que te llena de paz con cualquier palabra o gesto
que está siempre dispuesta a ayudar
esa gente que no se queja.

Estoy perdidamente enamorado de la gente que me llena de risas
que me imita y me hacer ver lo gracioso en mí
que me abraza
que me acompaña
que renueva más de 5 años después

Estoy jodidamente enamorado de la gente que es amargura y ternura
esa gente que reacciona siglos despues
que se gana tu cariño en poco tiempo
que soporta tu bullying
que se ríe de tu enojo.

Estoy enamorado de esa gente que es sangre
que viene cuando necesitas
que está aunque no estés
que cubre lo que no debe ser visto
que no abraza pero quiere
que pelea pero no se va.

Estoy
TAN
enamorado
pero
TAN
enamorado
de
mi
gente
que creo que le estoy perdiendo el gusto a la soledad.

Hay un ratón en la oficina

Cualquiera podría verte y decir que todo lo bueno te ha pasado
que lo malo decide agachar su cabeza cuando te cruzas en su camino
que no hay trampa que pueda hacerte caer
ni labios que te hagan morir de sed
que no hay ojos que puedan tocarte los muslos sin perderse en ellos
o que existen maneras de ganarte una carrera que no tiene meta más
que tú,
tus ganas
y mis ganas proporcionalmente inversas
a estar juntos
pero separados
unidos
pero desligados

cualquiera podría reírse de ti al darse cuenta de que no eres real

 Eres como olvidar,tú: tanta imposibilidad en una palabra

aunque te pintes de azul intenso -los labios-
aunque te beses los ojos cansados de pensar a puro gris
y aunque a mi me duelan las mordidas
que no me has dado.

Magenta doble seis

¿Acaso estoy loco?

Hay alguien viviendo debajo de mis uñas,
alguien que jamás he tocado
alguien que tiene una mirada en sus labios inversamente igual a la de él(la):
tan verde
tan intensa
tan falsa.
Alguien que se sienta a mi lado cada que intento dormir
que me susurra al oído todo lo que nunca tendré y ríe hasta que pierdo la noción de toda la obscuridad que me rodea
que me grita a silencios incómodos todo su pasado y cómo éste está entrelazado con el mío
alguien que me muestra que el hilo rojo comienza en la mitad de mi esófago.
Que llora cuando ignoro su llamado en medio de la noche
y me jura venganza en medio de carcajadas malévolas
que tiene un gato al que le restan mi misma cantidad de vidas
–o amores, como sea que prefiera llamarles-
alguien que no sé si es la cura o locura
alguien que me acaricia el cabello cuando estoy triste y me canso de andar sobre mi sombra -rosa-
alguien…
tan solo,
tancercademi
tan poco en tanto
–y
        viceversa-.

¿Acaso estoy loco?

Uno setenta y tres

Cierro mis ojos: inhalo recuerdos.

 

Ojala supieras que tan agotado estoy.

A veces sólo deseo caminar por sobre mis principios
salirme del camino trazado,
del correcto
y hacer las cosas mal
porque sé que allí me esperas
con los brazos abiertos
los labios rotos
música bajo las uñas
y el pantalón hasta las rodillas.
                  -como en nuestros mejores días-

A veces deseo tanto,
que siento que me ahogo
y termino vomitando estrellas fugaces en la espalda de alguien más
que es incapaz de pedir un deseo.
Que no quiere pedirme como deseo.
Ni querrá.

El deseo se acaba: su espalda es sólo un agujero negro
al fondo de la habitación.

Ojalas supieras lo confundido que me siento.

A veces intento salirme de los bordes
al colorear tu recuerdo en bocas ajenas
pero fracaso.
No sé distinguir
a la intensidad de la soledad
ni a la perfección de tus bordes mal hechos con creyón.

 
– así me recuerdo
          antes de ti:                              –

 

Creo que eso lo dice todo.

Ojalas supieras lo mucho que me extraño.

Verde

Hoy no
ni mañana
ni después.

Podría mentirte,
decirte que todo está mal
que desde que te fuiste la vida
                     sólo
                               me
             muestra sus
                         filosos dientes,
que los amigos desaparecieron
junto con las ganas de seguir viviendo
que me he vuelto un daltónico
y que estoy obsesionado con el sabor de tu saliva
que mi animal preferido ahora no vuela y es horriblemente alto
-como nunca lo ha hecho,
como nunca lo ha sido-
que no me siento río porque me da miedo llegar al mar
que no vuelo porque te fuiste cuando reparabas mi alas rotas
y sin darte cuenta te llevaste una de las plumas
que ahora sólo tengo tinta
que me me moja las mejillas
que se hace tormenta
en
mi
rostro
cuando algún recuerdo tuyo decide tocar mis puertas en las madrugadas
que he decidido hacerte poesía
para no llamarte desvelo
porque sería darte la misma importancia de antes
y
    no
ya
     no
irremediablemente no.

Pues sí,
la vida sí me muestra (sus fi)los(os) dientes
pero rodeados de una hermosa sonrisa
a distintos tonos de azul y amarillo.

Y yo estoy dispuesto a dejarme morder.

Sesenta y tres quinientos

Hay un teclado justo en mi cuarta costilla derecha
donde estaban antes las cosquillas
las estrellas
y algunas de tus pestañas.

Donde tu boca podría escribir
con una mirada lo que ya no siente,
lo que ya no quiere probar
donde tus manos podrían quitar a mordiscos
una cicatriz que comienza a crecer sobre una herida
abierta de entrada
y salida: tal cual yo en tu vida.

Donde podrías -y deberías-
tipear que
no
volverás
jamás,
con tinta indeleble
espesa
transparente
sosa
insípida
y
adictiva
de tus papilas gustativas.